Agua Cuentos - Contar un cuento es darle un beso al corazón de un niño o niña . Cuenta cuentos ....... Pépé  l'amour - Warner B®

Los cuentos que te conté... y que te volvería a contar.
"La Noche del Fantasma"
                      A Luis con amor

 
En las noches de invierno, antes de que los Siete Enanos se fueran a dormir, Blanca Nieves les contaba un cuento. 

-Cuéntanos un relato de fantasmas que de veras nos dé miedo- pidió Feliz. -¿Fantasmas? ¡Bah! - refunfuñó Gruñón y se marchó a su cama.
Con un estornudo, Estornudo apagó las velas, y las crepitantes llamas de la chimenea proyectaban sombras extrañas en las paredes. Blanca Nieves narró la historia de un fantasma que rondaba por una casita exactamente igual a la de los enanos.

Noche a noche, cuando el gran reloj de péndulo daba las nueve, aparecía el espectro en lo alto de la escalera. Iba enfundado en una mortaja blanca y gruñía al descender los escalones.

En eso, dieron las nueve en el reloj de la casa de los enanos y, al sonar la última campanada, Tontín miró a lo alto de la escalera. Había allí una figura ataviada de blanco, la que comenzó a bajar los peldaños, lanzando terribles gruñidos. ¡Era espantoso!: Tontín corrió a esconderse en el reloj; Dormilón y Estornudo se ocultaron detrás de las cortinas, y Feliz, Tímido y Doc se metieron debajo de la mesa. 

-¡Aaaaah! -gemía el fantaasma , y los plegues de su blanca vestimenta se arrastraban por los escalones. De pronto, el gruñido del fantaasma se transformó en un grito. Se oyó el estruendo y la espectraal figura aterrizó pesadamente en el suelo.

-¡Gruñón! -exclamó Doc, a la vez que sacaba al maltrecho enanito de entre la sábana en que se había envuelto-.

¡Vaya bromas las tuyas!. 

-¡No volveré a hacerlo! -gimió Gruñón-. ¡Me hice un enorme chichón en la cabeza!.

Un cuento para Cada Día "La Noche del Fantasma"
"Si lo puedes soñar, lo puedes lograr".
Walt Disney

El fruto no cae lejos del árbol. Si quieres tener un hijo o hija cabal, se un buen árbol. Sólo con responsabilidad moral podrás hablar de moralidad.

Sois el arco del cual vuestros hijos son disparados cual saetas vivientes.
El Arquero ve el blanco sobre el camino del infinito,
y os dobla con su poder de modo que las saetas
pueden volar veloces y a gran distancia.
Dejad que vuestro encorvamiento en la mano
del Arquero sea por placer:
Porque así como ama la saeta voladora,
así ama también el arco que está tenso.

Gibrán Jalil Gibrán
"El Profeta"

 100 Cuentos - Para Leer Antes de Dormir de Disney

Página en constante cuento

Principal Agua Siguiente