Visita la web del Mago Gris

El mundo de Tolkien - Un mundo que se inventa a sí mismo
Ylia

 

Como en todas las obras importantes, existe la inocencia para abrir el mundo... este caso es igual, es un niño el que hace que Tolkien llegue a nuestras manos: el hijo del presidente de Stanley Unwin (editores) es el primer lector infantil. A los 10 años le pagan un chelín para leerla y emitir su opinión ... "es la aventura más emocionante que he visto" .... Así El Hobbit se publica en 1937 ...
"Bilbo se deja embarcar en la aventura del anillo, pues su parte "extraña y aventurera" así se lo pide..."
Fernando Acevedo

La vida en el Mundo Tolkien, es la vida misma, lo extraordinario es la narrativa, la fantasía, pero de una u otra manera, somos los que habitamos la tierra, los mismos que habitan el Mundo Tolkien. En un principio fue llamada la obra de Tolkien "fantasía escapista", pero es más que eso, es una obra literaria notable.

Emprendemos la vida sin permiso, la sostenemos con pasos adelante embarcando en la aventura del día cotidiano. Esos somos nosotros, persiguiendo la aventura en un anillo, que también tiene el significado de infinito, Dios, círculo, cinta sinfín, lo eterno, símbolo de la divinidad, sol.


Frodo, Sam, Merri, Pippin,Trancos, Boromir de Minas, Tirith, Gandalf, Legolas y Gimli.

"Un romance, desde el ciclo bretón hasta las historias de Tolkien.
El pasado como escenografía, como pretexto para la construcción fabulosa
que dá rienda suelta a la imaginación.
Ya que ni siquiera es necesario que el romance se desarrolle en el pasado:
basta con que no se desarrolle aquí y ahora ni siquiera por alegoría.
Muchas obras de ciencia ficción son puro romance.
El romance es la historia de en otro lugar."
Umberto Eco
Autor "El nombre de la rosa"

Es la mano de Tolkien que dá origen a la creación, es Tolkien mismo el que vive en la nada y del "agujero" creado como el pensamiento primario de Ilúvatar nacen los personajes que viven en los Palacios Intemporales. En cada personaje hay una historia dentro de la historia, Tolkien teje hilos, entrelaza la vida de cada uno.

Tolkien crea no sólo el mito, sino un mundo lleno de asombros, tantos que hay notas, calendarios, mapas, genealogía y todo lo que necesita un mundo lleno de símbolos; tantos que dan paso a ser la base para los siguientes años en el mundo de la creación de la fantasía.

"En el principio fue Eru,
el Único, quien habitaba en el Vacío
y cuyo nombre en lengua élfica era Ilúvatar."

Primero el caos, luego la Visión y la Llama Imperecedera para crear Eä, el Mundo que es. El vacío se llena de cantos, el coro llena el mundo para bien o mal, como en el caso de la oscuridad primera, que canta sobre la discordia.

Tolkien podría parecer tedioso con las amplias descripciones del mundo que recrea, pero sí damos un paso adelante podría imaginar que el hecho de hablar de la luz en todas las facetas que se le ocurrieron tiene mucho de la busqueda del bien en la luz. Tolkien es el mito, detrás del mito. Gandalf es el asomo a la magia que circula en todas las historias importantes, siempre hay un personaje que "ve" de otra manera lo que no está a la vista de todos.

EL anillo es el símbolo de lo infinito que no puede atarse a las tinieblas, es el motivo y es la razón de que luz y oscuridad se enfrenten.El anillo que gobierna a todos los anillos y los quiere atar a las tinieblas en las Tierras de Mordor es precisamente esa parte alquimica de lo infinito, de la busqueda de las cualidades dentro de la conformación del universo, el gran universo de Hobbits, Orcos, Elfos. Y para que exista la esperanza, debe destruirse el símbolo para recrear en un macrocosmos lo que dá el círculo, la fuerza, la energía desde el microcosmos. 

Por eso Tolkien parece fácil de leer en los Hobbits, pero ver detrás, desentrañar el misterio que encierra, es por demás, no sólo algo complejo, sino una aventura, como la que emprendió Bilbo en busca del anillo para destruirlo en el volcán donde fue forjado, en el corazón mismo del reino de Sauron; y debe ser así porque sólo en las entrañas de la oscuridad puede nacer la luz.

"Un anillo para gobernarlos a todos,
un anillo para encontrarlos,
Un anillo pra atraerlos a todos
Y en la oscuridad atarlos."

Las aventuras están a cada paso en la búsqueda, fuerzas cósmicas, magicas, terrenales chocan creando caos y gestando la batalla final.

Resulta interesante observar cómo todo el peso de tres mil años de historia se proyecta en Los dos años, 3018 y 3019, de los que trata la trilogía. Los acontecimientos de la Misión y de la Guerra del Anillo están cargados de importancia histórica porque el lector se da cuenta del hecho de que cada acción de los personajes principales es decisiva para el resultado y desenlace de toda la edad.

La Tercera Edad termina cuando es destruido el Anillo Único; el imperio de maldad de Sauron se derrumba, los otros Anillos de Poder se dejan inactivos y el último heredero legítimo al trono de los dos reinos es coronado Gran Rey del Reino Unificado de los dúnedain.

La Tercera edad nos lleva a la resolución, asistiendo al desenlace de los conflictos habidos durante los 37.063 años de historia de Arda. De esta manera, deja paso a la Cuarta, conocida como la Edad del Dominio de los hombres, una edad en la que desaparecen las últimas influencias élficas y en la que los grandes poderes se alejan, mucho más allá de lo que podemos comprender. El mundo de Tolkien es finalmente creado para los humanos, pero antes debe existir la lucha del bien contra el mal, para dar a los hombres la esperanza en la vida.

Con el fin de la Guerra del Anillo, en la cuarta edad del sol la paz y la prosperidad regresaron a la Tierra Media. Pero al mismo tiempo se ordenó que los últimos grandes poderes élficos desaparecieran de las tierras mortales. Los últimos grandes personajes de los elfos, junto con unos cuantos escogidos de la Comunidad del Anillo, se embarcaron en las naves élficas y por el Camino Recto navegan hacia Occidente, hacia las Tierras Imperecederas.

Y en todas las leyendas de civilizaciones, de luchas entre muerte y vida siempre es navegar hacia tierras nuevas, paraísos prometidos, tierras Imperecederas. Una promesa extensiva a los hombres, una promesa que se renueva cada lectura de Tolkien.

Y es entonces que las Tierras Imperecederas se alejan de las esferas de la existencia humana, colocando a dioses y elfos más allá de nuestro alcance y la física del mundo se adapta a nuestro actual sentido del tiempo y el espacio, de manera que la Tierra comienza a girar alrededor del Sol.

Y es entonces que nace la esperanza ....

Algunos de los personajes:

 

Arwen
RAZA: Elfica
Era hija de Elrond Medio elfo y de la reina Celebrían.
Nació en el año 241 de la Tercera Edad del Sol y se la consideraba la mayor belleza de su tiempo. Los elfos la llamaban Estrella Élfica y los hombres Undómiel "Doncella del crepúsculo".

Vivió en Lothlórien y Rivendel (de donde era princesa) durante casi tres mil años.En 2951 conoció a Aragorn, heredero de los reinos dúnedain, y se enamoró de él. Se prometieron en 2980, pero Elrond prohibió el matrimonio hasta que Aragorn se convirtiera en rey. Las hazañas de Aragorn en la Guerra del Anillo sirvieron para que se cumplieran las condiciones de Elrond y Arwen se convirtió en esposa de Aragorn y en reina.

Para Arwen su matrimonio le supuso compartir la mortalidad con su esposo.
Dio a Aragorn varias hijas y un hijo, y ambos reinaron hasta la muerte de Aragorn en el año 120 de la Cuarta Edad. Al año siguiente Arwen regresó a Lothlórien, y allí murió en Cerin Amroth, lugar donde ella y Aragorn se habían prometido.

Bilbo Bolsón
RAZA: Hobbit
Nació en el año 2890 de la Tercera Edad. Vivía en Bolsón Cerrado en la Comarca.
En 2941 participó con un Mago y trece enanos en la misión de Thorin y Compañía que en 2941, provocó la muerte de Smaug el Dragón y el restablecimiento del Reino enano bajo la Montaña en Erebor.

Regresó a la Comarca con una parte del oro del dragón de la que vivió, pasando unos sesenta años sin más aventuras.Bilbo había encontrado durante esta aventura un misterioso anillo que tenía el poder de hacer invisible a quien se lo ponía. Se descubriría más tarde que era el Anillo Único que pertenecía al Señor de los Anillos. En el año 3001 celebró una gran fiesta de cumpleaños y luego desapareció, ante los ojos de todos sus invitados, sin decir a nadie donde iba y dejando sus riquezas, su casa y el Anillo Único a su joven primo y heredero adoptivo Frodo Bolsón.Bilbo se había ido a vivir a Rivendel donde pasó veinte años escribiendo poemas, historias y leyendas élficas, así como sus memorias que se titularon "Historia de una ida y una vuelta y su obra estudiosa en tres tomos "Traducciones del élfico". Cuando acabó la Guerra del Anillo, a la edad de 131 años, zarpó con Frodo rumbo a las Tierras Imperecederas.


Los Elfos
Aquellos que han vislumbrado a un elfo coinciden en que su presencia es reconfortante y alegra el espirítu, aunque muchos eldarim poseen una gran tristeza acumulada en sus largos años de vida que queda reflejada en sus profundos ojos, ojos que son como pozos y que antiguamente poseían la habilidad de ver mucho más allá de los hombres y conocer el futuro de otros seres.

En el mismo momento en que Varda, la Señora de los Cielos, encendía de nuevo las brillantes estrellas sobre la Tierra Media, los Hijos de Eru despertaron junto a la laguna de Cuiviénen,el "agua del despertar". Este pueblo era el de los quendi, llamados también elfos, y, cuando cobraron vida, lo primero que advirtieron fue la luz de las nuevas estrellas. Por eso, los elfos aman por encima de todo a las estrellas y adoran a Varda, por encima de todos los Valar, a la que conocen como Elentári, Reina de las Estrellas. Cuando en el momento del despertar la nueva luz penetró en los ojos de los elfos , permaneció en ellos y desde entonces brilló en sus ojos.
Ilúvatar declaró que los elfos tendrían y harían más cosas hermosas que cualquier otra criatura terrenal y que disfrutarían de la máxima felicidad y padecerían los mayores sufrimientos.

Serían inmortales y no envejecerían, de manera que vivirían mientras la Tierra viviera. Nunca conocerían la enfermedad o las pestes, pero sus cuerpos de la misma sustancia que la Tierra podrían ser destruidos. Podían hallar la muerte por el fuego o el acero en la guerra, ser asesinados o incluso morir de pena.

Tendrían el mismo tamaño que los hombres, que todavía no habían sido creados, pero serían más fuertes física y espiritualmente y no se debilitarían con la edad, sólo se harían más sabios y hermosos.

Compartían la naturaleza de los Valar. Sus cabellos son como hilos de oro, de plata o de azabache pulido y la luz de las estrellas brilla a su alrededor, en el pelo, en los ojos, en sus sedosas vestimentas o en sus manos enjoyadas. Siempre hay luz en un rostro élfico y el sonido de sus voces es variado, hermoso y sutil como el del agua.

De todas las artes, son maestros en el habla, la canción y la poesía. 
Los elfos fueron los primeros que hablaron en la Tierra y nadie antes que ellos cantó. Por eso se llamaban a sí mismos los quendi, los "parlantes", porque enseñaron a hablar a todas las razas de la Tierra.

En la Primera Edad de las Estrellas, tras la caída de Utumno y la derrota de Melkor, el Enemigo Oscuro, los Valar llamaron a los elfos para que fueran a las Tierras Imperecederas en el oeste. Esto ocurrió antes de que surgieran el Sol y la Luna, cuando la Tierra Media sólo estaba iluminada por las estrellas y los Valar querían proteger a los elfos de las tinieblas y del mal acechante que Melkor había dejado tras de sí. Y así, en las Tierras Imperecederas que se encuentran más allá de los mares occidentales, los Valar prepararon un lugar llamado Eldamar, que significa "hogar de los elfos", donde se había predicho que con el tiempo los elfos edificarían ciudades con cúpulas de plata, calles de oro y escaleras de cristal.

De esta manera los elfos se dividieron por primera vez. No todos los pueblos élficos querían abandonar la Tierra Media y entrar en la Luz Eterna de las Tierras Imperecederas. Atendiendo a las invitaciones de los Valar, un gran número de elfos marchó al oeste, fueron los ELDAR, "el pueblo de las estrellas".

Otros se quedaron y se llamaron los AVARI, "los renuentes". Aunque eran diestros en las vías de la naturaleza y, como toda su raza, inmortales, eran un pueblo menor. Casi todos se quedaron en las regiones orientales donde el poder de Melkor era más intenso y por eso menguaron.

Los Eldar fueron llamados también el Pueblo del Gran Viaje porque viajaron hacia el oeste a través de las regiones sin caminos de la Tierra Media, hacia el Gran Mar, durante muchos años.
De este pueblo élfico existían tres linajes, gobernados por tres reyes. El primer linaje era el de los vanyar y su rey era Ingwë; el segundo era el de los noldor y Finwë era su señor y el tercero era el de los teleri, quienes eran gobernados por Elwë Singollo.

Los VANYAR y los NOLDOR alcanzaron el Belegaer, el Mar del Oeste, mucho antes que los teleri, y Ulmo, Señor de las Aguas, fue a su encuentro y los colocó sobre una isla que era como una inmensa nave. Llevó entonces a los dos linajes a través del mar a las Tierras Imperecederas, a Eldamar, el lugar que los Valar tenían dispuesto para ellos.

El destino de los TELERI fue diferente que el de sus parientes y se separaron en varias razas. Debido a que eran los más numerosos, el viaje de los teleri fue el más lento. Muchos se volvieron atrás, y entre ellos se contaron los Nandor, los Laiquendi, los Sindar y los Falathrim. Elwë, el Gran Rey, se perdió y permaneció en la Tierra Media.

La mayor parte de los Teleri siguió avanzando hacia el oeste, y nombraron rey a Olwë, hermano de Elwë y llegaron al Gran Mar. Allí los esperaba Ulmo, quien por fin los llevó a Eldamar. En Eldamar, los vanyar y los noldor construyeron una gran ciudad que se llamó Tirion, sobre la colina de Túna, mientras que, en la costa los teleri edificaron el Puerto de los Cisnes, que en su idioma era Alqualondë. Estas ciudades de los elfos fueron las más hermosas del mundo.

En la Tierra Media, los Sindar (a quienes se llamó elfos grises) se hicieron más poderosos que el resto de los elfos de las tierras mortales, gracias a las enseñanzas y a la luz de Melian la Maia. En el bosque de Doriath se fundó un reino encantado de gran poder. Con la ayuda de los enanos de las Montañas Azules, los sindar edificaron Menegroth, llamada las Mil Cavernas, por estar construida bajo una montaña. Pero era como un bosque lleno de linternas doradas, por cuyos pasillos podía oírse el canto de los pájaros y el fluir del agua en fuentes de plata. Éstas fueron las edades de apogeo de los eldar, tanto en la Tierra Media como en las Tierras Imperecederas.
Durante esta época, el príncipe noldo Fëanor creó los Silmarils, tres joyas parecidas a diamantes que brillaban con una llama que era en sí una forma de vida y resplandecían con la Luz viva de los Árboles de los Valar.
Entonces, las mentiras difundidas por Melkor dieron fruto y hubo conflictos y guerra. Melkor destruyó los Árboles y su Luz desapareció para siempre de las Tierras Imperecederas.

Durante la Larga Noche que vino a continuación, Melkor robó los Silmarils y huyó. Fëanor juró venganza y los noldor persiguieron a Melkor hasta la Tierra Media. Al hacerlo se convirtieron en un pueblo maldito, porque capturaron las naves cisnes de los teleri de Alqualondë y mataron a sus hermanos elfos. Aquélla fue la primera matanza entre elfos.

Con los barcos de los teleri, los noldor de Fëanor cruzaron el Gran Mar, Belegaer, mientras que los noldor mandados por Fingolfin, en un acto de gran valor, se atrevieron a cruzar Helcaraxë a pie.

Tal y como cuenta el "Quenta Silmarillion", así comenzó la Guerra de las Joyas. Los noldor persiguieron a Melkor y lo llamaron Morgoth, el "enemigo oscuro del mundo". La guerra fue terrible y, de los eldar que estaban en la Tierra Media, fueron pocos los que sobrevivieron. Por fin, acudieron los Valar y muchos eldar de las Tierras Imperecederas, y en la Guerra de la Ira aplastaron para siempre a Morgoth el Enemigo.

Pero en dicha guerra Beleriand fue destruida y cubierta por las olas del ancho mar. Los grandes reinos de aquella región desaparecieron para siempre, al igual que las ciudades elficas de Menegroth, Nargothrond y Gondolin. Sólo Lindon, una pequeña parte de Ossiriand, sobrevivió al diluvio. Allí permaneció el último reino eldarin en la Tierra Media durante los primeros años de la Segunda Edad del Sol.

La mayoría de los eldar que sobrevivieron a la Guerra de la Ira volvieron a Occidente, embarcaron en las blancas naves de los teleri y navegaron hasta Tol Eressëa, en la bahía de Eldamar, donde se encuentra el puerto de Avallónë.

Mientras tanto, los hombres que ayudaron a los eldar contra Morgoth fueron a una isla llamada Númenor. Algunos de los eldar permanecieron todavía en las tierras mortales durante algún tiempo. Uno de ellos fue Gil-galad, que fue el último de los grandes reyes de los eldar en la Tierra Media. Su reinado duró hasta la Segunda Edad del Sol, y el reino de Lindon sobrevivió hasta la Cuarta Edad.

En los años de la Segunda Edad hubo paz. Algunos señores noldor y sindar se unieron a los elfos silvanos y crearon reinos propios: Thranduil convirtió a Bosqueverde el Grande en su Reino del Bosque, y Celeborn y Galadriel gobernaron en Lothlórien, el Bosque Dorado.

En aquella época la principal de las colonias eldarin fue Eregion, que los hombres llamaron Acebeda, donde fueron muchos nobles noldor. Se los llamó Gwaith-i-Mírdain, pero en días posteriores fueron conocidos como los Herreros elfos. Y a ellos acudió disfrazado Sauron el Maia, servidor de Morgoth.

Celebrimbor, el más grande Herrero de la Tierra Media, nieto de Fëanor, el creador de los Silmarils, vivía en Acebeda. Por orden suya y merced a sus capacidades se hicieron los Anillos de Poder, y, debido a ellos y al Anillo Único que forjó Sauron, tuvo lugar la Guerra entre los elfos y Sauron, así como muchas otras guerras.

Las batallas de la Guerra contra Sauron fueron terribles. Celebrimbor pereció y su país quedó arruinado, y Gil-galad envió a Elrond y a muchos guerreros de Lindon para ayudar al pueblo de Eregion. Los elfos que sobrevivieron a la destrucción de Eregion huyeron a Imladris (que en la Tercera Edad recibió el nombre de Rivendel), se escondieron y tomaron como señor a Elrond Medio elfo. 

Pero, aunque los elfos no tenían suficiente fuerza para acabar con el poder del Señor Oscuro mientras éste tuviera el Anillo Único, sus aliados, los númenóreanos, se habían hecho poderosos en Occidente. Los númenóreanos llegaron en sus naves a Lindon y expulsaron a Sauron de las tierras del oeste. Más adelante, regresaron otra vez, cogieron prisionero al Señor Oscuro y se lo llevaron a su país cargado de cadenas. Allí permaneció Sauron hasta que las tierras de Númenor fueron engullidas por las aguas del mar de Belegaer y sobrevino el Cambio del Mundo, cuando las Tierras Imperecederas fueron apartadas de los Círculos del Mundo. Las tierras mortales se cerraron sobre sí mismas y las Tierras Imperecederas fueron colocadas en un lugar que sólo podían alcanzar las blancas naves élficas.

Pero en esa Segunda Edad del Sol todavía quedaba Sauron, el Señor de los Anillos, que había escapado a la Caída de Númenor y regresado a su reino de Mordor. Por eso se constituyó la Última Alianza de hombres y elfos. Juntos destruyeron Mordor y Barad-dûr, su torre, y le arrebataron el Anillo. Él y sus siervos perecieron y pasaron a las sombras, pero Gil-galad, el último Gran Rey de los elfos en la Tierra Media, también murió, al igual que ocurrió con casi todos los grandes señores númenóreanos.
Quedaron todavía unos pocos eldar para vigilar las tierras que lentamente iba controlando la raza humana. 

En la Tercera Edad, la presencia de los eldar en la Tierra Media apenas era una sombra de lo que había sido en tiempos pasados.

Lindon permaneció pero se mantuvo aislado de las luchas de la Tierra Media, y Círdan, el Señor de los Puertos Grises, era el elfo de más alto rango. Las preocupaciones de los elfos parecían ceñirse a ellos mismos en todo menos en un asunto: el del Señor de los Anillos, quien regresó de nuevo a Mordor y envió a sus siervos, los Nazgûl, en todas direcciones. 

Entonces los elfos y los descendientes de los númenóreanos lucharon de nuevo en lo que se llamó la Guerra del Anillo, hasta que al fin el Anillo Único fue destruido. Mordor volvió a caer definitivamente, y Sauron desapareció para siempre, al igual que hicieron sus siervos, y su dominio sobre todo el mal del mundo se rompió.

En la Cuarta Edad, en la Era del Dominio de los hombres, los últimos eldar zarparon de los Puertos Grises a bordo de las últimas naves blancas que construyó Círdan, para seguir el Camino Recto. Y así desapareció para siempre este Pueblo de las Estrellas, rumbo a aquel lugar fuera del alcance de los mortales, quienes sólo lo conocen por las leyendas.


Elrond
RAZA: Medio elfo
Nació en Arvernien, en la costa de Beleriand, en el año 442 de la Primera Edad del Sol, Elrond y su hermano gemelo Elros eran los hijos de Eärendil y Elwing.

Después de la Guerra de la Ira, al ser hijos de un héroe mortal y de una princesa élfica, los Valar permitieron a los hermanos escoger su destino. Elrond decidió ser un príncipe elfo inmortal y vivió en Lindon a comienzos de la Segunda Edad.

En 1695, fue enviado por el Gran Rey Gil-galad para ayudar en la defensa de Eregion durante la Guerra de Sauron y los elfos. Pero, cuando Eregion fue arrasado en 1697, Elrond guió a los supervivientes a las estribaciones de las Montañas Nubladas, donde fundó Rivendel, que en élfico se llamó Imladris. 
En la Última Alianza de los elfos y los hombres, fue el heraldo de Gil-galad. Antes de morir, Gil-galad le entregó a Elrond el Anillo Vilya, el "anillo del aire", el más importante de los tres Anillos élficos.

En el año 100 de la Tercera Edad, se casó con Celebrían, la hija de Galadriel y Celeborn, y el matrimonio tuvo tres hijos: Elladan, Elrohir y Arwen.
Durante la Tercera Edad, el Maestro Elrond Medio elfo, como se lo llamaba, ofreció toda la ayuda que pudo a los dúnedain, y los herederos de Arnor a menudo fueron criados en Rivendel bajo su protección. Uno de estos herederos fue Aragorn II, quien fue apadrinado por Elrond.

En 2980, Aragorn conoció a Arwen en Lothlórien. La pareja se enamoró, pero Elrond prohibió el matrimonio hasta que Aragorn no se convirtiera en Gran Rey de Arnor y Gondor.

Con la guía de Elrond, la Comunidad del Anillo se formó en 3018 en Rivendel, y se dispuso la Misión del Anillo. Después de que el Anillo Único fue destruido y que Aragorn asumió su título real y se casó con Arwen, terminó la Tercera Edad cuando Elrond zarpó hacia las Tierras Imperecederas. 

Elwing La Blanca
RAZA: Elfica
Era hija del rey Dior y la reina Nimloth de Doriath.
Fue el único miembro de su familia que sobrevivió al saqueo de Menegroth por los noldor en el año 509 de la Primera Edad del Sol. Encontró refugio con su herencia de familia, el Silmaril, en el puerto de Arvernien. Allí conoció a Eärendil el Marinero, con quien se casó, y dio a luz a dos hijos gemelos: Elrond y Elros.Cuando los noldor se enteraron dónde estaba oculto el Silmaril, volvieron al ataque.

Al no ver ninguna manera de escapar, Elwing se arrojó al mar con el Silmaril. En ese instante, Ulmo, el Señor Vala del Océano, intervino y transformó a Elwing en una blanca ave marina. Con el Silmaril en el pico voló por el mar para encontrar a Eärendil.

Utilizando la luz del Silmaril, consiguieron encontrar el rumbo a través de los Mares Sombríos y alcanzar las Tierras Imperecederas, donde Eärendil imploró a los Valar que intervinieran en las Guerras de Beleriand.

Después de la Guerra de la Ira, Eärendil, con el Silmaril ceñido a su frente, fue colocado por los Valar en el firmamento. Navegó con su barco a través de los cielos, y los hombres y elfos lo llamaron la Estrella de la Mañana.

A partir de entonces, Elwing hizo su hogar en una torre en la costa septentrional de Eldamar, y cada noche, cuando la nave de Eärendil se acercaba al horizonte occidental, Elwing -con la forma de un ave blanca- salía volando de su torre para unirse a su marido.

Los Enanos
En una gran estancia bajo las montañas de la Tierra Media, Aulë, el Herrero de los Valar, dio forma a los Siete Padres de los enanos durante las Edades de la Oscuridad, cuando Melkor y sus siervos malvados de Utumno y Angband dominaban toda la Tierra Media.

Por ello Aulë hizo a los enanos fuertes y resistentes, inmunes al frío y al calor, y más recios que las razas que surgieron después de ellos. Aulë conocía la gran maldad de Melkor, y por eso hizo a los enanos tenaces, indomables y persistentes en el esfuerzo y el trabajo. Eran valientes en el combate y su voluntad y orgullo no podían doblegarse.

Eran mineros, albañiles, artesanos del metal y los más maravillosos artesanos de la piedra. Estaban bien preparados para los trabajos artesanales de Aulë, quien había dado forma a las montañas, ya que eran fuertes y duros, aunque no altos, pues sólo medían entre un metro y veinte y uno y medio de estatura. Se les concedió una vida en torno a los dos siglos y medio, ya que eran mortales. También podían encontrar la muerte en el combate.

Aulë hizo a los enanos muy sabios en el conocimiento de sus técnicas artesanales y les dio un idioma propio, el khuzdul. En este idioma, Aulë era Mahal y los enanos los khazâd, pero era un idioma secreto que nadie que no fuera enano conocía, aparte de unas pocas palabras, y que ellos protegían celosamente.

Los enanos siempre dieron las gracias a Aulë y reconocían que por él adquirieron forma. Pero la verdadera vida se la dio Ilúvatar.
Se cuenta que, cuando Aulë hizo a los enanos, los ocultó a los demás Valar y creyó que tanto ellos como él mismo escapaban al conocimiento de Ilúvatar. Pero Ilúvatar se apercibió de lo hecho por Aulë y juzgó que era un acto sin malicia, por lo que santificó a los enanos. Pero no permitió que esta raza apareciera antes que sus hijos preferidos, los elfos, que debían ser los Primeros Nacidos. Así que, aunque los enanos ya estuvieran completamente acabados, Aulë los cogió y los escondió muy profundo bajo las rocas y en esa oscuridad durmieron los Siete Padres de los enanos durante muchas edades antes de que volvieran a iluminarse las estrellas y se acercara el Tiempo del Despertar.

Fue así que los elfos despertaron en Cuiviénen en el este, en la Primera Edad de las Estrellas. En los años que siguieron, los Siete Padres de los enanos despertaron y su cámara de piedra se abrió y se alzaron y quedaron maravillados. Se dice que cada uno de estos Siete Padres construyó una gran mansión bajo las montañas de la Tierra Media, pero las historias élficas de estos primeros días sólo hablan de tres. Eran los reinos enanos llamados Belegost y Nogrod en las Montañas Azules y Khazad-dûm en las Montañas Nubladas. La historia de Khazad-dûm es la más larga porque ésta era la casa del Primer Padre, llamado Durin I o Durin el Inmortal.

Durante la Edad de las Estrellas, los enanos de Belegost y Nogrod fueron una bendición para los elfos de Beleriand, porque fueron al reino de los elfos grises con armas y herramientas de acero y mostraron gran habilidad en el trabajo de la piedra. Y, aunque los elfos grises no conocían previamente a aquella raza, a la que encontraban poco agraciada, y a la que llamaron los naugrim, el "pueblo menguado", pronto comprendieron que los enanos eran diestros en las artesanías de Aulë y por eso los llamaron gonnhirrim, "maestros de la piedra". Hubo mucho comercio entre elfos y enanos, y ambos pueblos prosperaron.

En las Edades de las Estrellas, los enanos de las Montañas Azules dieron forma al mejor acero que nunca había visto el mundo. En Belegost (que también recibía los nombres de Gabilgathol y Mickleburgo) se hizo por primera vez la famosa cota de malla enana, hecha de anillos engarzados, mientras que en Nogrod (que también se llamaba Tumunzahar y Morada Hueca) vivió Telchar, el mayor herrero enano de todos los tiempos. En aquella época, los enanos forjaban las armas de los sindar y construyeron para los elfos grises del rey Thingol su ciudadela de Menegroth, las Mil Cavernas, que tuvo fama de ser la más hermosa de las mansiones de la Tierra Media.

La Guerra de las Joyas estalló en la Primera Edad del Sol, y en ella la mayoría de los enanos lucharon al lado de los elfos contra los siervos de Morgoth. De todos los enanos de esa época, el rey Azaghâl, Señor de Belegost, fue el más famoso.

En la Batalla de las Lágrimas Innumerables sólo los enanos resistieron las llamaradas del fuego de los dragones, porque eran una raza de herreros, acostumbrados a las altas temperaturas, y en sus yelmos llevaban máscaras de acero que les protegían los rostros de las llamas.

Pero no todos los hechos de los enanos en esa edad fueron dignos de elogio. Porque, los enanos de Nogrod codiciaban el Silmaril y para conseguirlo asesinaron al rey Thingol y saquearon Menegroth.
A partir de finales de la Primera Edad del Sol, las historias de elfos y hombres que hablan de los enanos se refieren principalmente a aquellos del linaje de Durin que vivían en Khazad-dûm.

Cuando llegó la destrucción de Beleriand con la Guerra de la Ira, las mansiones de Belegost y Nogrod se derrumbaron y desaparecieron. Los enanos de estos reinos fueron a las Montañas Nubladas en la Segunda Edad e hicieron que Khazad-dûm, la más grande mansión de los enanos en la Tierra Media, fuera aún más grande.

En la Segunda Edad muchos de los elfos noldor de Lindon entraron en Eregion, cerca de la Puerta Occidental de Khazad-dûm, y fundaron un reino para poder comerciar con los enanos y conseguir mithril, el metal precioso que allí se encontraba en abundancia.

Estos elfos eran los Gwaith-i-Mírdain, que más tarde se llamaron a sí mismos Herreros elfos. Gracias a la sabiduría de estos elfos y al engaño de Sauron, se forjaron en este lugar los Anillos de Poder. Y, aunque siete de estos Anillos fueron entregados a los enanos, no se vieron arrastrados a las guerras que se sucedieron hasta el final de la Segunda Edad.

En Khazad-dûm, los enanos cerraron las puertas de sus mansiones a los problemas del mundo. Nadie podía forzar la entrada en su reino, pero a partir de entonces se pensó que era un reino aislado y tenebroso y por eso Khazad-dûm fue rebautizado como Moria.

Así los enanos del linaje de Durin llegaron a la Tercera Edad del Sol, aunque para entonces sus mejores días ya habían pasado y el pueblo enano había comenzado a menguar.

Moria se mantuvo durante cinco Edades de las Estrellas y tres Edades del Sol y hasta el siglo veinte de la Tercera Edad seguía siendo rica y orgullosa.

En el año 1980, siendo rey Durin VI, los mineros enanos excavaron demasiado hondo bajo las montañas y liberaron a un gran demonio. Se trataba de uno de los balrogs de Morgoth, quien avanzó furioso y mató a Durin VI y a su hijo Náin y expulsó a los enanos de Moria para siempre.
El pueblo de Durin se convirtió en un pueblo errante, sin hogar.

En el año 1999 el hijo de Náin, Thráin, fundó el Reino bajo la Montaña, en Erebor. Durante un tiempo Thráin y algunos de los enanos de Moria prosperaron, porque Erebor era rico en metales y piedras preciosas.

El hijo de Thráin, Thorin, abandonó el lugar y en el año 2210 se marchó a las Montañas Grises, donde se decía que ya vivían la mayor parte de los antiguos habitantes de Moria. Aquí Thorin fue aceptado como rey y con su Anillo de Poder consiguió que su pueblo volviera a crecer y prosperar.
Tras Thorin gobernó su hijo Gróin, después Óin y Náin II, y las Montañas Grises se hicieron famosas por el oro de los enanos.

Durante el reinado del hijo de Náin II, Dáin, llegaron del Desierto del Norte muchos dragones del frío. Estos dragones codiciaban la riqueza de los enanos y venían en son de guerra y mataron a los enanos y los expulsaron de las Montañas Grises.

En el año 2590 el heredero de Dáin I, Thrór, llevó a parte de los supervivientes de las Montañas Grises de vuelta al Reino bajo la Montaña en Erebor, mientras que ese mismo año, su hermano, Grór, llevaba a los que quedaban a las Colinas de Hierro.

De nuevo, durante un tiempo, todos prosperaron porque había mucho comercio entre los enanos, los hombres de Valle y Esgaroth y los elfos del Bosque Negro.Pero para el pueblo de Durin la paz fue breve, porque en 2770, durante el largo reinado de Thrór, el mayor dragón de la Tercera Edad, el dragón alado de fuego llamado Smaug el Dorado, llegó a Erebor. Nadie podía hacer frente a esta fiera. Mató como quiso, arrasó Valle y expulsó a los enanos de la Montaña. Smaug permaneció allí durante dos siglos, como Señor de la Montaña Solitaria.

Una vez más los enanos habían sido expulsados de sus hogares. Algunos se retiraron a las Colinas de Hierro en busca de refugio. Otros supervivientes siguieron al rey Thrór y a su hijo, Thráin II, y nieto, Thórin II, en grupos errantes. En esta época, Thrór murió a manos de los orcos de Moria y su cuerpo fue mutilado y su cabeza cortada fue entregada a su pueblo.

Todas las Casas de los enanos se reunieron y decidieron declarar la Guerra de los Enanos y los Orcos. Duró siete largos años y por todas las regiones occidentales el ejército enano limpió cada cueva de orcos y aniquiló a las bandas orcas, hasta que al final llegó a la Puerta Oriental de Moria en el año 2799. Aquí se libró la Batalla de Azanulbizar. En esa batalla los orcos del norte fueron casi totalmente exterminados por los enanos. Pero los enanos encontraron poca alegría en esta victoria, porque la mitad de sus guerreros perecieron. Los enanos regresaron a sus reinos llenos de tristeza.

El nieto de Grór, Dáin Pie de Hierro, volvió a gobernar en las Colinas de Hierro, mientras que Thráin II con su hijo Thorin II (ahora llamado Escudo de Roble) se dirigían al oeste, a las Montañas Azules, y fundaban allí un humilde reino.

Pero Thráin II no reinó mucho tiempo, porque durante un viaje fue capturado por Sauron cerca del Bosque Negro y encerrado en Dol Guldur. Le fue arrebatado el último de los Anillos de los enanos y fue torturado hasta morir.

Thorin Escudo de Roble se puso en contacto con el mago Gandalf en el año 2941 e inmediatamente se pusieron de acuerdo en el plan de una gran aventura, que es narrada por el hobbit Bilbo Bolsón en el "Libro Rojo de la Frontera del Oeste". Este mismo hobbit y doce enanos acompañaron a Thorin en su misión para recuperar su reino. Los doce eran: Fíli, Kíli, Dori, Ori, Nori, Óin, Glóin, Balin, Dwalin, Bifur, Bofur y Bombur. Como se cuenta en la historia del hobbit, Thorin cumplió su misión. El dragón Smaug el Dorado resultó muerto y Thorin II tomó posesión del reino que le pertenecía por derecho. Su gobierno fue breve.

A continuación vino la Batalla de los Cinco Ejércitos en la que orcos, lobos y murciélagos lucharon contra enanos, elfos, hombres y águilas. Aunque las legiones de orcos fueron destruidas, Thorin perdió la vida.

Éste no fue, el final del linaje de Durin, porque Dáin Pie de Hierro había acudido a la Batalla de los Cinco Ejércitos con quinientos guerreros de las Colinas de Hierro y era el heredero legal de Thorin, al ser al igual que éste bisnieto de Dáin I. Así Dáin Pie de Hierro se convirtió en Dáin II y gobernó con sabiduría hasta los últimos días de la Guerra del Anillo, cuando cayó luchando junto al rey Brand de Valle ante las puertas del Reino bajo la Montaña.

Este reino enano resistió el ataque de los siervos de Sauron y el heredero de Dáin, Thorin III, a quien también se llamaba Thorin Yelmo de Piedra, gobernó largo tiempo hasta bien entrada la Cuarta Edad del Sol.
El Reino bajo la Montaña no fue el último y único hogar del pueblo de Durin en la Cuarta Edad. Otro noble enano, descendiente de Borin, hermano de Dáin I, fundó un reino enano al comienzo de la Cuarta Edad, después de la Guerra del Anillo.

Este enano era Gimli, hijo de Glóin; ganó justa fama en la guerra y fue uno de los miembros de la Comunidad que se eligió para la Misión del Anillo. Al final de la guerra, Gimli llevó a muchos enanos del Reino bajo la Montaña a las maravillosas cavernas del Abismo de Helm y todos lo reconocieron señor de Aglarond, las "cavernas centelleantes". Gimli, el amigo de los elfos, gobernó Aglarond durante más de un siglo. A la muerte del rey Elessar dejó el gobierno en manos de otros y se fue al reino de su gran amigo Legolas, el Señor elfo de Ithilien. Allí, Gimli se embarcó en una nave élfica y con su compañero navegó por encima del Gran Mar hacia las Tierras Imperecederas.

Frodo Bolsón
RAZA: Hobbit
Nació en 2968 de la Tercera Edad, y era hijo de Drogo Bolsón y Primula Brandigamo. Huérfano en la más tierna infancia, fue adoptado por su primo, Bilbo Bolsón de Bolsón Cerrado.

Para ser hobbit, Frodo era extremadamente aventurero y muy erudito; era escritor de canciones y algo así como un experto en las leyendas y el idioma de los elfos.

En 3001, cuando Bilbo dejó misteriosamente la Comarca, Frodo heredó Bolsón Cerrado y el Anillo Único.

En 3018, Gandalf el Mago reapareció y convenció a Frodo para que participara en la Misión del Anillo, para lo cual lo envió a Rivendel, donde se formaría la Comunidad del Anillo. Frodo sobrevivió a las aventuras y peligros del viaje y consiguió entregar el Anillo Único a los fuegos del Monte del Destino. Al hacerlo, provocó el fin de la Guerra del Anillo.

Después de la guerra, Frodo regresó a Bolsón Cerrado durante un tiempo, pero las heridas envenenadas y el trauma psíquico que experimentó durante la Misión empezaron a mostrar sus efectos.

En el año 3021, Frodo se unió a la Última Cabalgata de los Guardianes de los Anillos y subió a una nave élfica para zarpar hacia las Tierras Imperecederas. 

Galadriel
RAZA: Élfica
Era una princesa noldo, nacida en Eldamar durante las Edades de las Estrellas. Galadriel y sus hermanos se unieron a los noldor que fueron a la Tierra Media en pos de Morgoth y los Silmarils.

Era alta y hermosa, con el pelo rubio de su madre teleri, Eärwen, en Eldamar la llamaban Altáriel. Este nombre se convirtió en Galadriel, que significa "dama de la luz" en sindarin.

Durante la Primera Edad del Sol, en Beleriand, Galadriel vivió con su hermano Finrod en Nargothrond, antes de entrar en el reino sindarin de Doriath, donde disfrutó de la amistad de la reina Melian y se casó con el príncipe elfo gris Celeborn.

Desde inicios de la Segunda Edad, la pareja y su única hija, Celebrían, vivieron en Lindon; luego, en el siglo octavo, marcharon a Eregion, el reino de los Herreros elfos.

Algún tiempo después Galadriel y Celeborn cruzaron las Montañas Nubladas y gobernaron su propio reino en el Bosque Dorado de Lothlórien. Mediante uno de los tres Anillos élficos de Poder, Galadriel usó sus capacidades para tejer un círculo mágico de protección en torno a Lothlórien.

Durante la época de la Guerra del Anillo, Galadriel dio refugio y regalos mágicos a la Comunidad del Anillo. Durante la guerra propiamente dicha, repelió tres intentos de invasión y usó sus poderes para echar abajo las murallas de Dol Guldur y purificar el Bosque Negro. Luego, cuando la Tercera Edad tocaba a su fin, zarpó rumbo a las Tierras Imperecederas. 


Gandalf
RAZA: Espíritu Maia
En las Tierras Imperecederas, Gandalf era un espíritu Maia, Olórin, que habitaba en los jardines de Lórien, el Señor de los Sueños, y que visitaba a menudo a Nienna la Compasiva.

Alrededor del año 1000 de la Tercera Edad, fue elegido para ser uno de los Istari o Magos que fueron enviados a la Tierra Media.En oestron se lo llamaba Gandalf el Gris, para los elfos era Mithrandir, el "peregrino gris", y para los haradrim, Incánus.

Su aspecto externo era el de un anciano con barb1 vestido con una gran capa, un sombrero puntiagudo y un gran bastón.

A su llegada a los Puertos Grises, Círdan le dio Narya, el "anillo de fuego".
Durante más de dos mil años, Gandalf trabajó contra los poderes del mal que resurgían en la Tierra Media. En 2941, inspiró la Misión de la Montaña Solitaria que trajo la muerte de Smaug el Dragón. Durante esta misión, consiguió la espada Glamdring y Bilbo Bolsón se encontró el Anillo Único.
En 3018, fue a ver a Frodo Bolsón en la Comarca e inició la Misión del Anillo. En Rivendel pasó a formar parte de la Comunidad del Anillo y la guió. En el puente de Khazad-dûm, cayó en mortal combate con el Balrog de Moria. Sin embargo, el espíritu del Mago resucitó como Gandalf el Blanco, un ser radiante al que ninguna arma podía dañar.

Durante la Guerra del Anillo, Gandalf el Blanco, montando a lomos de su caballo Sombragrís, estuvo en todas partes: dio ánimos al rey Théoden de Rohan, venció a Saruman en Isengard y repelió al rey brujo en las puertas de Minas Tirith. Luchó junto a los Capitanes del Oeste ante la Puerta Negra de Mordor, mientras el Portador del Anillo destruía el Anillo Único.

Terminada la guerra, controló la unificación de Gondor y Arnor; luego, en 3021, se embarcó en el último viaje de los Guardianes de los Anillos, rumbo a las Tierras Imperecederas.

Los Hobbits
Dentro del pueblo Hobbit, encontramos tres tipos principales de hobbits: los Fuertes, los Albos y los Pelosos. Son muy pequeños, alrededor de un metro de alto, aunque dependiendo de si pertenecen a una tipo u otro varía su altura. Los Albos son los más altos y los más semejantes a los humanos, seguidos por los Fuertes que son los de constitución más robusta y gorda los que hace que a menudo parezcan más bajos que los Pelosos que son los más comunes. Todos los hobbits coinciden en no usar zapatos gracias a sus duras plantas de los pies a tener estos cubiertos por una espesa mata de pelo. La gran mayoría jamás tiene barba, lo que llega a confundir a otras razas y hacerlas pensar que son niños, es que siempre lo son. Suelen vivir alrededor de 100 años.

Cuando el brillante fuego de Arien, el Sol, apareció en el mundo, surgió en el este el pueblo mediano que recibiría el nombre de hobbits. Eran gentes, emparentados con los humanos , que excavaban agujeros y vivían en ellos. Eran más pequeños que los enanos y con una esperanza de vida en torno a los cien años.

Nada se sabe de la raza de los hobbits antes del año 1050 de la Tercera Edad, cuando se dice que vivían con los Hombres del Norte en la cuenca septentrional del Anduin, entre las Montañas Nubladas y Bosqueverde. En ese siglo, una fuerza maligna entró en Bosqueverde, que pronto sería conocido como el Bosque Negro. Quizá fuera este hecho lo que obligó al pueblo hobbit a abandonar la cuenca del Anduin.

En los siglos posteriores, los hobbits emigraron hacia el oeste, cruzando las Montañas Nubladas, y entraron en Eriador, para vivir con los elfos y los hombres en una tierra fértil y despejada.

Los hobbits poseían ciertas características comunes. Todos medían entre sesenta y ciento veinte centímetros de estatura. Poseían dedos largos, un aspecto algo rollizo, el pelo castaño y rizado y unos pies enormes que llevaban descalzos.

Eran un pueblo conservador y sin pretensiones, cuyos excesos se limitaban a vestir con colores vivos y tomar seis buenas comidas al día. Su única excentricidad era el arte de fumar hierba para pipa, lo cual, decían ellos, era su contribución a la cultura del mundo. 

Se decía que había tres ramas de hobbits: los Pelosos, los Albos y los Fuertes. Los PELOSOS, la más numerosa de las ramas hobbit, eran también los más pequeños. Tenían el pelo y la piel de color castaño oscuro. Les encantaban las regiones de colinas y fueron el primer pueblo hobbit que atravesó las Montañas Nubladas y entró en Eriador. Casi un siglo después, en el año 1150 de la Tercera Edad, los Albos siguieron a sus parientes Pelosos. Entraron en Eriador a través de los desfiladeros que se encuentran al norte de Rivendel.

Los ALBOS eran la rama hobbit menos numerosa. Eran más altos, más delgados y se pensaba que más dispuestos a correr aventuras que sus parientes. Los FUERTES fueron los últimos hobbits que llegaron a Eriador. Eran los más parecidos al hombre de su raza, más corpulentos que las otras ramas y para maravilla de sus parientes, algunos tenían barba. Preferían vivir en tierras llanas cerca de ríos y conocían la fabricación de embarcaciones, la pesca y el arte de la natación.

Se dice que los Fuertes no empezaron a emigrar al oeste hasta el año 1300, cuando muchos de ellos atravesaron el Paso del Cuerno Rojo. Quedaron pequeños asentamientos en zonas tales como los Campos Gladios hasta doce siglos más tarde de esa fecha.

En su mayoría, los hobbits de Eriador se dirigieron a las tierras de los hombres cercanas a la ciudad de Bree. En el año 1601, casi todos los hobbits de Bree volvieron a marchar hacia el oeste, a las fértiles tierras al otro lado del río Brandivino. Allí fundaron la Comarca, el país que a partir de entonces sería conocido como la patria de los hobbits y tienen una cronología que comienza en esa fecha.

Por naturaleza, los hobbits tenían un temperamento pacífico y hasta el año 2747 no hubo un encuentro armado dentro de la Comarca. Se trató de una incursión de orcos sin importancia, que los hobbits, con algo de exageración, llamaron Batalla de los Campos Verdes.

Bastante más serio fue el Largo Invierno de 2758 y los dos años de hambruna que le siguieron. Pero en comparación con otros pueblos de la Tierra Media, vivieron en paz durante largo tiempo. 
Por lo general, las otras razas los consideraban de nula importancia y, por su parte, los hobbits no tenían ninguna ambición de las grandes riquezas o del poder de los demás.

Por toda la Comarca, sus pequeños pueblos y asentamientos crecieron. Hobbiton, Barrancas de Tuk, Cavada Grande, Oatbarton, Ranales y una docena más. A su manera, los hobbits prosperaron.

Hay pocos hobbits famosos antes del siglo treinta de la Tercera Edad del Sol, porque hasta entonces la raza en sí era casi completamente desconocida para el mundo. Pero los hobbits tenían su propio baremo de fama. En las leyendas de la Comarca, los primeros hobbits que se nombran son los hermanos Albos: Marcho y Blanco, quienes guiaron a los hobbits de Bree a la Comarca. Esta tierra se la cedieron los dúnedain de Arnor, a cuyo rey los hobbits rendían un vasallaje nominal.

En el año 1979, el último rey de Arnor desapareció del norte y se instauró el cargo de Thain de la Comarca. El primer Thain fue el hobbit Bucca de Marjala, de quien descendieron todos los Thain.

Bandobras Tuk fue un gigante entre los hobbits, que medía un metro treinta y cinco, y montado a caballo, se puso valerosamente al frente de su pueblo en la Batalla de los Campos Verdes contra los orcos. Se dice que con un garrote mató a su cacique Golfimbul. Por su tamaño y sus hazañas lo llamaron Toro Bramador Tuk.

Otro hobbit importante por sus hechos dentro de los confines estrechos de la Comarca fue Isengrim Tuk, llamado Isengrim II, vigésimo segundo Thain de la Comarca, arquitecto de los Grandes Smials de las Barrancas de Tuk y abuelo de Bandobras Tuk.

El más honrado de los héroes antes de la Guerra del Anillo fue un humilde granjero llamado Thobold Corneta de Valle Largo, quien en el siglo veintisiete fue el primero en cultivar la planta galenas, llamada también hierba para pipa.

El primer hobbit que se hizo famoso en el mundo fue Bilbo Bolsón de Hobbiton, quien fue empujado a desempeñar un papel protagonista en la Misión de Erebor por el mago Gandalf y el rey enano Thorin Escudo de Roble. Se cuenta que Bilbo Bolsón adquirió un anillo mágico y aunque en aquel momento pareció de poca importancia, fue un acto que puso en peligro a todos los que habitaban la Tierra Media. Con el tiempo se descubrió la identidad del Anillo Único y éste pasó al heredero de Bilbo, Frodo Bolsón.

En el año 3018, el mago Gandalf visitó a Frodo y le propuso la Misión del Anillo. Se constituyó la Comunidad del Anillo, en la que fueron escogidos otros ocho personajes, entre ellos otros tres hobbits más, como compañeros de Frodo Bolsón, el Portador del Anillo, en su Misión. Samsagaz Gamyi, criado de Frodo, fue uno de ellos, en una ocasión salvó tanto a su amo como a la Misión y fue Portador del Anillo durante un breve período.

Peregrin Tuk, heredero del Thain de la Comarca y Meriadoc Brandigamo, heredero del Señor de los Gamos, fueron los otros dos hobbits de la Comunidad que acompañaron a Frodo.

En el transcurso de la Misión. Tanto Pippin como Merry (así se los llamaba más comúnmente) fueron hechos caballeros de Gondor. Fue otro hobbit el que destruyó el Anillo Único. Sméagol Gollum fue el único hobbit que sucumbió a las artes malignas. Era un hobbit de la rama de los Fuertes que vivía cerca de los Campos Gladios, donde fue encontrado el Anillo Único. Gracias al poder del Anillo su vida se alargó, pero su aspecto se transformó en algo espectral y la tenebrosa influencia del Anillo le hizo rehuir la luz. Durante casi cinco siglos, Gollum vivió oculto en cavernas bajo las Montañas Nubladas, hasta que el hobbit Bilbo Bolsón llegó a su escondite y cogió el Anillo Único. De Bilbo pasó a Frodo Bolsón y en los ocho años en los que el Anillo no estuvo en sus manos, Gollum jamás dejó de buscarlo. Al final cayó sobre Frodo Bolsón en el Monte del Destino. Gollum consiguió apoderarse del Anillo, pero tropezó y cayó con su preciado premio a las ardientes entrañas de la Tierra, y el Anillo Único fue destruido.

Los Hombres
Al igual que los elfos aparecieron con el Renacimiento de las Estrellas, los hombres surgieron con el Nacimiento del Sol. En la región que los elfos llamaron Hildórien, "la tierra de los seguidores", que se encontraba en el extremo oriente de la Tierra Media.

A diferencia de los elfos, los hombres eran mortales,y comparados con los enanos, sus vidas eran breves.

No podían equipararse a los elfos ni en fuerza física ni en nobleza de espíritu. Eran una raza débil que sucumbía fácilmente a las epidemias y los duros elementos del mundo. Por este motivo, los elfos los llamaron engwar, los "enfermizos".

Pero, como raza, los humanos eran tenaces y se reproducían con mayor rapidez que cualquier otra raza, con la única excepción de los orcos y aunque morían en gran número, se multiplicaban hasta que acabaron por prosperar en las tierras orientales, por lo que algunos los llamaron "los usurpadores".

Morgoth llegó a esas tierras y encontró en los hombres, al menos en su mayor parte, un pueblo al que podía doblegar con facilidad. Algunos huyeron de su maldad y se esparcieron hacia el oeste y el norte. Acabaron llegando a Beleriand y a los reinos de los elfos noldor. Éstos aceptaron aliarse con aquellos hombres y los llamaron atani, los "Segundos Nacidos". Más tarde, como la gran mayoría de los habitantes de Beleriand hablaban el idioma de los elfos grises, se los conoció más comúnmente como edain, los "Segundos".

Los edain se dividían en tres : la Primera Casa de Bëor, la Segunda Casa de Haladin, y la Tercera Casa de Haldor. Las hazañas de las Tres Casas de amigos de los elfos fueron muy renombradas. Uno de los relatos humanos de la Primera Edad es el "Narn i Hîn Húrin", que versa sobre Húrin, el matador de trolls; de Túrin, quien mató a Glaurung, el Padre de los dragones; de Beren, que arrancó un Silmaril de la corona de hierro de Morgoth, y de Eärendil el Marinero, quien pilotaba Vingilot y llevó a los cielos a la Estrella de la Mañana.

En la Primera Edad llegaron más hombres procedentes del este. Eran un pueblo distinto del que los elfos llamaron hombres cetrinos y Orientales.
En épocas de guerra, la mayoría de estos hombres demostraron ser poco de fiar y aunque fingieron amistad hacia los elfos, los traicionaron ante el Enemigo.

Cuando terminó la Primera Edad del Sol y Morgoth fue arrojado al Vacío, la tierra de Beleriand fue tragada por el Mar Occidental. Todos los enemigos que habitaban en Beleriand murieron, así como la mayoría de los elfos y de los edain. Los edain que sobrevivieron a esa edad se dividieron. Algunos huyeron del hundimiento de Beleriand y se dirigieron al este. Vivieron en los Valles del Anduin con otros de su raza que nunca habían entrado en Beleriand; se los llamó Hombres del Norte, de Rhovanion. Otros edain se dirigieron al sur con los elfos. A éstos se les concedió un país que estaba en el Mar Occidental y se los llamó dúnedain, los hombres de Oesternesse (porque su isla se llamaba Oesternesse, que en lengua élfica era Númenor).
En la Segunda Edad, los dúnedain recibieron el nombre de númenóreanos y se convirtieron en una gran potencia marítima. También se hicieron más longevos y más sabios y fuertes. Su historia en la Segunda Edad fue gloriosa pero, corrompidos por Sauron, declararon la guerra a los Valar y fueron destruidos. Númenor se hundió en un gran abismo, el Mar Occidental la cubrió y nunca más se supo de ella.

Aunque la mayor parte de los numenoreanos perecieron, hubo algunos que se salvaron del desastre. Entre ellos se hallaban los numenoreanos negros que se establecieron en el país de Umbar, en el sur de la Tierra Media. Pero los más nobles de entre los numenoreanos regresaron a la Tierra Media a bordo de nueve naves. Su jefe era Elendil el Alto y con él iban sus dos hijos, Isildur y Anárion. Estos elendili, los Fieles, que pertenecían al verdadero linaje dúnadan, crearon dos poderosos reinos en la Tierra Media: el reino del norte, que fue Arnor, y el reino del sur, Gondor.

Pero el poder de Sauron volvió a crecer y por ello se creó la Última Alianza de elfos y hombres que combinaba todos los ejércitos de los dúnedain y los elfos. Los hombres eran mandados por Elendil y los elfos por Gil-galad, el último Gran Rey. Muchos hombres, llamados haradrim, procedentes de las regiones del sur, lucharon contra ellos, al igual que hicieron otros de Rhûn, que eran los Orientales, y algunos que vinieron de Umbar, los númenóreanos negros.

La Alianza derrotó a las legiones de Sauron. Pero murieron en la lucha Gil-galad, Elendil y Anárion y de los jefes dúnedain sólo quedó Isildur. Fue él quien cortó el dedo que tenía el Anillo de la mano de Sauron y el que envió a su espíritu a vagar sin forma en las regiones más desoladas de la Tierra Media. Así comenzó la Tercera Edad.

Tras coger el Anillo Único de la mano de Sauron, Isildur no lo destruyó y en los primeros años de la Tercera Edad sucedió la tragedia. Los orcos lo mataron en los Campos Gladios y el Anillo permaneció perdido durante un largo período.

De los dúnedain que sobrevivieron, quedaron los hijos de Isildur, quienes gobernaron el reino septentrional de Arnor y los hijos de Anárion, quienes gobernaron el reino meridional de Gondor.

Había también otras razas de hombres que habían surgido en el este y en el sur, muchas de las cuales hicieron acto de presencia entonces. Los balchoth, los Aurigas y otros Orientales llegaron de Rhûn para luchar contra los dúnedain de Gondor, mientras que, del sur, los haradrim y los variags avanzaron con los numenoreanos negros. Pero los hombres de Gondor eran fuertes y derrotaron a todos los enemigos.

En el norte surgió otra potencia en el país de Angmar. Un rey brujo gobernaba aquellas tierras y reunió un ejército de orcos y criaturas malignas, así como Orientales y Montañeses de las Landas de Etten, para hacer la guerra contra el reino septentrional de Arnor que acabó siendo asolado. Aunque Angmar al final fue destruido por los dúnedain de Gondor, el reino septentrional de Arnor tocó a su fin. Sólo una pequeña parte de sus habitantes sobrevivieron y siguieron vagando por las regiones ahora vacías, por lo que recibieron el nombre de Montaraces del Norte.

En el sur y desde el este se produjo un constante flujo de hombres bárbaros, corrompidos hacía tiempo por el poder de Sauron. Los dunlendinos avanzaron en pie de guerra, al igual que lo hicieron los haradrim y los Orientales. Pero entonces Gondor se ganó un aliado, porque los jinetes llamados rohirrim fueron en su auxilio. Eran los Hombres del Norte, de Rhovanion, y eran parecidos a los Hombres del Bosque y los beórnidas del Bosque Negro o semejantes a los Hombres del Lago o los bárdidos de Valle, porque siempre combatieron los males provocados por Sauron.

Al final de la Tercera Edad, se libró la Guerra del Anillo, y todos los pueblos de la Tierra Media tomaron partido bien por Sauron, bien por los dúnedain. El ejército de Sauron fue derrotado. El Anillo Único fue hallado y destruido y llegó un rey único para los dúnedain. Fue Aragorn, hijo de Arathorn, al que se llamó rey Elessar, el legítimo heredero de Isildur. Elessar resultó ser un gobernante férreo y sabio. Aunque aplastó a muchos enemigos en la guerra y no temía a nadie en la batalla, hizo la paz con los Orientales y los haradrim, por lo que, en la Cuarta Edad del Sol, que fue proclamada la Edad del Dominio del hombre, hubo paz en las regiones occidentales, una paz que perduró por muchos años gracias a la sabiduría del rey Elessar y sus descendientes. 

Los medianos
Suelen llevar un modo de vida muy tranquilo y apacible y suelen ser muy sencillos e inocentes lo que les hace muy resistentes a la magia. Suelen comer hasta cinco veces al día. Aún y así, mantienen la gran habilidad de moverse en total silencio lo que les ha dado fama de ladrones (aunque no es cierto) y que sin duda es una habilidad adquirida para poder sobrevivir en un mundo adverso lleno de poderosas criaturas. Son gente nada agresiva y quizás cobarde dirían algunos, pero cuando es necesario, pueden convertirse en magníficos tiradores y realizar sorprendentes ataques de guerrillas que solo los elfos son capaces de igualar.

Peregrin Tuk
RAZA: Hobbit
Nació en 2990 de la Tercera Edad y era hijo del Thain de la Comarca. Amigo fiel de Frodo Bolsón, lo siguió en la Misión del Anillo en 3019. Sobrevivió a muchas aventuras con la Comunidad del Anillo hasta su disolución, cuando tanto Pippin como su amigo Meriadoc Brandigamo fueron capturados por los orcos. Ambos hobbits consiguieron escapar al Bosque de Fangorn, donde conocieron a Bárbol, el ent, y fueron decisivos a la hora de provocar el ataque de los ents a Isengard.

Más tarde, Gandalf llevó a Pippin a Gondor, donde fue hecho guardia de la Ciudadela y ayudó a salvar la vida del hijo del Senescal, Faramir.
En la Batalla ante la Puerta Negra de Mordor, Pippin se distinguió dando muerte a un troll.

Más tarde y ese mismo año, luchó en la Batalla de Delagua. Pippin y Merry fueron los dos hobbits más altos que recuerda la historia, pues casi medían el metro cuarenta, debido a haber bebido los tragos de ent.

En el año catorce de la Cuarta Edad, Pippin se convirtió en el trigésimo segundo Thain de la Comarca y gobernó hasta el año 64.

Él y Merry decidieron pasar sus últimos años en Rohan y Gondor, donde fueron enterrados con los máximos honores en la Casa de los Reyes.

Sauron
RAZA: Espíritu Maia
Fue en un tiempo un espíritu Maia de Aulë el Herrero. Su nombre significa "el aborrecido" y se convirtió en el principal lugarteniente de Melkor. En las Edades de la Oscuridad, mientras Melkor gobernaba en Utumno y en las Edades de las Estrellas, mientras Melkor estuvo encadenado por los Valar, Sauron gobernó el reino maligno de Angband. Durante las Guerras de Beleriand, Sauron sirvió a su amo, hasta que éste fue arrojado al Vacío, al final de la Primera Edad del Sol.

Sauron reapareció en la Tierra Media en el siglo quinto de la Segunda Edad como Annatar, "señor de los dones". En 1500 sedujo a los Herreros elfos de Eregion para que forjaran los Anillos de Poder. Entonces se convirtió en Señor de los Anillos al forjar él el Anillo Único.

En la Guerra de Sauron y los elfos, de 1693 a 1700, asoló Eregion y sólo la llegada de los númenóreanos le impidió aniquilar a los elfos.

Durante los siguientes mil quinientos años Sauron fue haciendo crecer el poder de Mordor y puso bajo su dominio a los hombres del este y del sur. Por último, los númenóreanos llegaron para hacerle la guerra en 3262, y el poder de éstos era tal que Sauron se rindió. Incapaz de vencerlos militarmente, los corrompió y ello provocó la destrucción total de Númenor. Entonces la hermosa forma de Sauron fue destruida, pero su espíritu huyó a Mordor, y con el Anillo Único se convirtió en Señor Oscuro: un temible guerrero de armadura negra con la piel negra y quemada, de ojos iracundos. Pero incluso esta forma quedó destruida al final de la Segunda Edad, después de la guerra contra la Última Alianza de elfos y hombres, cuando le cortaron el dedo en que llevaba el Anillo Único.

Al no haber sido destruido éste, el espíritu de Sauron pudo resurgir nuevamente. En el año 1000 de la Tercera Edad se manifestó con la forma de un enorme ojo sin párpado. Era como el ojo de un gran felino, pero lleno de odio, aureolado de llamas y rodeado de oscuridad. Durante casi dos mil años, Sauron se escondió en el Bosque Negro y sólo se lo conoció como el Nigromante de Dol Guldur, mientras que enviaba a los Espectros del Anillo, orcos y reyes bárbaros contra los dúnedain y sus aliados.

En 2941, Sauron regresó a Mordor y comenzó a reconstruir la Torre Oscura. Desgraciadamente para él, en ese mismo año el Anillo Único pasó a ser posesión de un hobbit, Bilbo Bolsón. Y en el año 3018, meses antes de que declarara la Guerra del Anillo, Frodo Bolsón emprendió la Misión del Anillo, que terminó con la destrucción del Anillo Único en los fuegos del Monte del Destino.

Sauron fue enviado a las sombras para siempre y nunca más resurgió su espíritu.

EL Señor de los Anillos, La Comunidad del Anillo (Tierra Media) - 12 enero 2002
"Fantasía es una tierra peligrosa
con trampas para los incautos
y mazmorras para los temerarios"
Tolkien
"Ensayo sobre los Cuentos de Hadas"

man lügt manchmal, aber die Grimasse die man dabei macht sagt die Wahrheit
one may sometimes tell a lie, but the grimace that accompanies it tells the truth
si può mentire con la bocca: ma con l'espressione che si ha in quel momento si dice sempre la verità
on peut dire un mensonge, mais la grimace qui l'accompagne dit toujours la vérité
es pot mentir amb la boca; però amb l'expressió d'aquell moment es diu sempre la veritat
oni povas iam mensogi vorte sed pere de la tiam adoptita esprimo, oni ciam diras veron
pódese mentir coa boca, mais coa expresión que se adopta nese momento, estáse a dicer a verdade

"Se puede mentir con la boca: pero con la expresión que se adopta
en aquel momento se dice siempre la verdad"

Friedrich Nietzsche


Sí valió la pena o no, el tiempo lo dirá ...
12-I-2002
La Vaguada

Ha valido la pena, con certeza.
El tiempo lo confirma
1-I-2004


Página en constante misión

Sobre los Dragones en la obra de Tolkien Sobre Tolkien