Bardos - Poietés
Martín Biasotti

 

Tristexto
Una fiesta.
Pobre caos recreado
con oscuridades simples
y sonidos saturados.
La segunda mujer que saludé
me hechizó con su misterio
con su música sensual y dulce.
Pero se escapaba
o fingía que lo hacía
Yo temía y ella se escapaba
pero nunca dejando una distancia.
Así toda la noche
yo salía y ella entraba
y rozaban mis venas sus arterias.
Ya vencido en un sillón
encuadre su rostro en la ventana
que daba a un patio fresco;
la ilusión que me habitaba
se fugó con lentitud
agonía del hombre solitario.
Llegué
con la sangre henchida de luz
y me fuí
con un cuenco vacío en el pecho.
 
Ansiedad en el vagón de un tren
Un silencio de convento enorme y hondo
agita los rumores cazadores de la calma
galope sordo, malón tendido. El tiempo fuga
su irreal arena. Convocatoria de almas
en mis venas: a la hora señalada
surge un rostro en el cristal
y un vértigo de luces desde el fondo
me recuerdan lo fugaz de nuestra esencia.
 

"Ansiedad en el vagón de un tren "Un silencio de convento enorme y hondo

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