Bardos - Poietés
Salvador García Lima

 

Si algún día vienes a mi patria
búscame entrando, a mano izquierda.
No hay pierde,
Cuando llegues lo sabrás
por el olor a pobreza eterna.
Ahí estaré, como ahora,
como siempre, con los míos
los que lo saben y así lo aceptan.
Y también con los que piensan
que sí, que están,
pero no debieran.

Y te gustarán -lo sé- los otros,
los que sin ser de aquí
se quedan.
Oye, búscame te digo:
conocerás la tierra.
No lo olvides
es entrando, a mano izquierda.

Aquí me quedo, dolido del cuerpo, del alma requebrajado. Para qué me muevo, vendría el recuerdo y es doloroso. Mejor quieto, agazapado... Enorme, grotesco, desmesurado feto........

 

Aquí me quedo, dolido del cuerpo, del alma requebrajado. Para qué me muevo, vendría el recuerdo y es doloroso. Mejor quieto, agazapado... Enorme, grotesco, desmesurado feto.

Dice Humberto -ayer lo dijo- que el encuentro con uno mismo es más duro que un duro golpe, más feo que un feo sueño. Así me dijo y yo le creo.

Aquí me quedo, me abrazo solo, ciego y callado, mudo de sombras: desamparado.

"Solo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente..."

León Gieco

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