Bardesas - Poiétrias
Rocío

 

La Caja Vieja

Por casualidad me tope con tu fotografía, ese rápido encuentro de la cámara con tu sonrisa para un pasaporte. El que usaste cuando te fuiste.

Llevabas un abrigo, el mismo que abracé ese día cuando te dije hasta pronto, pero nunca volviste. La dedicatoria en la foto decía: "Cuando me veas, sonríe ".

No me gusta mirar fotografías, congelan los momentos y de alguna manera tienen el poder de llenarme de melancolía.

En particular no quería ver la tuya, hace mas de quince años que la escondía, al punto de no saber donde se hallaba. Quince años de actuar como si jamás hubieras existido.

Y ahí me tenías en el estudio, parada sobre una silla, buscando un documento que se encontraba en una de esas cajas viejas, sobre el mueble que compraste un día...

Tomé un puñado de papeles del fondo de una caja, sostenidos con un elástico ya casi a punto de desintegrarse cae de repente la foto....

No supe de inmediato que era tuya, no fue sino hasta cuando me baje de la silla y la recogí del suelo que me di cuenta lo que era.

Era el dolor guardado en una caja, que había salido a darse una vuelta.

Mi primer instinto fue guardarla de nuevo rápidamente y no era debilidad, pero mis manos se negaron a obedecerme.

La sostuve frente a mi, sin fuerza de voluntad que me ayudara. Mis ojos la recorrieron en todas las direcciones y te mire casi anestesiada, inmóvil, como cuando se ve una culebra cascabel.

Y de repente un puñetazo de sentimientos me golpeo en el pecho y como si mi interior hubiera sido cáscara de huevo, me sentí desmoronar en mil pedazos... Silencio y unas lágrimas llenaron el momento.

Trate de pensar en algo, cualquier cosa que no fueras tú, pero no pude; acaparaste la totalidad de mi cerebro. Sentí impotencia de no poder controlar lo que ocurría. Me tuve que sentar, sentí mareo y un sudor frío cubrió mi piel.

Pasaron algunos minutos, quince para ser exactos (uno por cada año de silente ausencia), antes de que pudiera respirar con calma.

Y así, con el temblor aún entre mis dedos, coloque tu foto en esa caja vieja, y la caja en el mueble, y tu recuerdo ... Con ellas.

Para liberar las penas y los poemas
hay que cantar bajito.
Entonar sólo cosas ciertas
promesas que no se rompan
juramentos solares en el desierto.
Permanecer atento al movimiento de la vida
los brazos hacia el cielo
y luego ser sólo de relámpagos y tiempo


Ylia

Página en constante cretividad

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