Bardesas - Poiétrias
Patricia L Boero

 

Avenida
testigo la mesa el picaporte
testigo el volumen verde
el ojo de Buñuel
la mirada irrevocable
de las cosas
el andén espejo
rompe lluvia y repica
tú señalas 
el sitio
pace la esfera nube
enlaza el pasillo vientos
puente y sosiego urdimbre
en tu mano se ensancha
la estación
debajo del paraguas
inventan su gramática
las líneas de nuestras lenguas vivas
sin demora.
Mínimas 1
Alinearé mis juegos
según la regla de este día:
llueve,
por tanto cada umbral
recibirá el bautismo
de tu nombre.

 


Mariposas

7

MonarcasNi siquiera piedras para morder
cuando la noche desviste los resguardos.
Cayendo sobre la mesa
da lo mismo el prospecto de un jarabe,
el protocolo médico,
la enciclopedia de los cielos.

Por detrás de las minuciosasrecolecciones de palabras
nos da piedad hallar sólo un afán
coleccionista.
He visto suicidarse mariposas
contra un fanal de luz
con tal de no llamarse:
Danaus
            plexippus
                            erippus

Salmo
Házme nacer, te imploro
dormida en la rompiente
el vértigo crispado de los vientos
cada tanto me otorga remolino
girando, pesas, reproche ensimismado
y voces de mudez
abofetean lo poco que yo tengo
por aún no nacida de ti
llama de infancia
y me despliegan dolor,
ansias de trueno, líquidos ideogramas
de aceite, manchas en el mantel
del día último y allí,
entre todo eso,
                        yo
del cristal de nieve,
                        yo
de la niebla intensa
y de la luz pequeña
me hago cargo
y sumo cicatriz, vendajes,
lavando el corazón de justa causa
para morir, resplandeciente
puñal que hundo en mi pecho:
                                        Vida,
dame el nacer
de nuevo, yo, la niña que te espera
abierta nuevamente como fruta,
                                        te ruego
de rodillas la santa desnudez
el abandono amante,
el cáliz labrado en el profundo sueño
donde el cielo se guarda,
la lejana promesa de puerto y de portal,
canal, pasillo, entraña de la noche,
casi la piel, casi no haber sabido,
un manojo de espigas, algo que sólo sea
de temblor instrumento;
                                        no la casa,
el arraigo;
                                        no la perpetuidad,
el infinito nuestro;
                                        no la mirada sola,
sino la encarnadura que me ciegue
de golpe y luz efluente sea de sereno
alcanzar el otro lado,
no el mundo ni la gloria del mundo
sino el agua, el árbol,
el simplemente dicho
amor, el claro amor salvado
                                        por un vuelo
la simiente del bosque
                                        como herencia.

Para liberar las penas y los poemas
hay que cantar bajito.
Entonar sólo cosas ciertas
promesas que no se rompan
juramentos solares en el desierto.
Permanecer atento al movimiento de la vida
los brazos hacia el cielo
y luego ser sólo de relámpagos y tiempo


Ylia

Página en constante cretividad

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